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Azufaifa: qué es, propiedades y beneficios del jujube

La azufaifa es una fruta con más de cuatro mil años de historia cultivada, ampliamente utilizada en la medicina tradicional china y prácticamente desconocida en España pese a tener presencia histórica en la cuenca mediterránea.

Su nombre científico es Ziziphus jujuba y en inglés se la conoce como jujube o Chinese date. En este artículo encontrarás qué es la azufaifa, cuáles son sus propiedades nutricionales y qué beneficios se asocian a su consumo según la evidencia científica disponible.

Azufaifas secas en cuenco de madera junto a frutos frescos rojos mostrando las dos formas principales de consumo

Qué es la azufaifa

La azufaifa (Ziziphus jujuba) es un fruto perteneciente a la familia Rhamnaceae. El árbol, conocido como azufaifo o jinjolero, es resistente a la sequía y las temperaturas extremas, lo que explica su adaptación a climas tan distintos como el mediterráneo, el asiático continental y las zonas semiáridas de Oriente Medio.

El fruto tiene forma ovalada o redondeada, de tamaño similar a una aceituna grande o una ciruela pequeña. Cuando está fresco presenta una piel fina de color verde que vira al rojo oscuro o marrón rojizo al madurar, con una pulpa blanca crujiente de sabor dulce que recuerda a la manzana. Al secarse, la pulpa se concentra, arruga y adquiere un sabor más intenso y dulce, similar al de el dátil, otra fruta del desierto con larga tradición de cultivo, de ahí su apodo inglés de Chinese date.

Se cultiva principalmente en China, Corea, India, Irán y países del norte de África. En España tiene presencia histórica en zonas de Levante y Andalucía, donde el azufaifo se cultivó durante siglos como árbol frutal, aunque hoy su consumo es marginal. Dentro de la clasificación por sabor del sitio, la azufaifa fresca se encuadra en el grupo de las frutas dulces, por su perfil de azúcares naturales y baja acidez.

Propiedades nutricionales de la azufaifa

La azufaifa presenta un perfil nutricional significativamente distinto según se consuma fresca o seca. La fruta fresca es baja en calorías y rica en vitamina C, mientras que la versión seca concentra azúcares, minerales y compuestos bioactivos. La siguiente tabla recoge los valores por 100 g de fruta fresca y seca según datos del USDA.

Nutriente Fresca (100 g) Seca (100 g)
Energía (kcal) 79 287
Vitamina C (mg) 69 13,3
Hidratos de carbono (g) 20,2 73,6
Azúcares (g) 10,5 58,9
Fibra (g) 1,6 6,4
Proteínas (g) 1,2 3,7
Potasio (mg) 250 531
Fósforo (mg) 23 100
Magnesio (mg) 10 37
Calcio (mg) 21 79

Fuente: USDA FoodData Central (2024).

El dato más destacado de la azufaifa fresca es su contenido en vitamina C, con 69 mg por 100 g, una cifra que supera a la naranja y se acerca al kiwi. Sin embargo, este valor se pierde en gran medida durante el secado, por lo que la fruta fresca es claramente superior como fuente de este micronutriente.

La versión seca, por su parte, destaca por su concentración de potasio (531 mg/100 g), fibra (6,4 g/100 g) y minerales como el magnesio y el calcio. No obstante, su elevado contenido en azúcares la hace menos adecuada para un consumo frecuente y en grandes cantidades.

Rama de azufaifo con frutos rojos maduros destacando sus propiedades antioxidantes y su contenido en vitamina C

Beneficios asociados al consumo de azufaifa

Vitamina C y función inmunitaria

La azufaifa fresca aporta 69 mg de vitamina C por 100 g, lo que la convierte en una fuente relevante de este micronutriente. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a la protección de las células frente al daño oxidativo y a la reducción del cansancio y la fatiga, según afirmaciones autorizadas por la EFSA. En términos prácticos, una ración de 100 g cubre prácticamente la ingesta de referencia diaria de vitamina C para un adulto.

Compuestos bioactivos y propiedades antioxidantes

La azufaifa contiene una variedad de compuestos fenólicos bien documentados en la literatura fitoquímica, entre los que destacan los flavonoides (espinacina, swertisina), los triterpenos (ácido betulínico, ácido oleanólico) y los polisacáridos de la pulpa. Estudios publicados en revistas de fitoquímica y farmacognosia sugieren que estos compuestos pueden asociarse con propiedades antioxidantes. Sin embargo, la mayor parte de la investigación se ha realizado en extractos y la evidencia en consumo directo de la fruta en humanos sigue siendo limitada.

Potasio y salud cardiovascular

Tanto en su versión fresca como seca, la azufaifa es una fuente relevante de potasio. Este mineral contribuye al mantenimiento de la presión arterial normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso y muscular, según afirmaciones autorizadas por la EFSA. En concreto, la versión seca, con 531 mg de potasio por 100 g, es especialmente concentrada en este mineral, aunque su alto contenido en azúcares limita las cantidades recomendables de consumo habitual.

Fibra y salud digestiva

La azufaifa seca aporta 6,4 g de fibra por 100 g, una cantidad comparable a la de la feijoa o el aguacate. Su fibra es predominantemente soluble, en forma de polisacáridos que pueden contribuir al mantenimiento de un tránsito intestinal normal. No obstante, se requieren más estudios en humanos para establecer dosis y efectos concretos.

Uso tradicional e investigación moderna

La azufaifa tiene una larga historia de uso en la medicina tradicional china, donde se emplea como tónico para el sistema nervioso, para favorecer el sueño y como adaptógeno. Algunos de estos usos están siendo objeto de investigación científica moderna, especialmente en relación con sus polisacáridos y su posible efecto sobre la calidad del sueño y la función cognitiva. Sin embargo, la evidencia clínica en humanos es todavía preliminar y no permite establecer conclusiones definitivas ni afirmaciones de salud autorizadas.

Azufaifas secas arrugadas con nutrientes muy interesantes para mantener una buena salud.

Cómo consumir la azufaifa

Fresca: es la forma menos habitual fuera de Asia y los países mediterráneos con tradición de cultivo. Se consume directamente, mordiendo la fruta para aprovechar su pulpa crujiente y dulce. Su sabor recuerda a una manzana dulce con notas de vainilla. Además, es la presentación que mejor conserva la vitamina C.

Seca: es la forma más accesible en España, disponible en tiendas de productos asiáticos y herbolarios. La azufaifa seca puede consumirse directamente como fruta deshidratada, en infusiones o como ingrediente en preparaciones culinarias asiáticas como sopas, arroces y guisos. En cualquier caso, conviene moderar la cantidad por su alto contenido en azúcares.

En infusión: en China y Corea es tradicional preparar infusiones con azufaifas secas, jengibre y canela. Esta preparación se asocia popularmente con efectos relajantes y reconfortantes, aunque su base científica en humanos requiere más investigación.

En extracto o suplemento: disponible en herbolarios y tiendas de suplementos, generalmente estandarizado en polisacáridos o espinacinas. Esta forma de consumo queda fuera del ámbito nutricional de este artículo, que se centra en la fruta como alimento.

Precauciones

La azufaifa seca tiene un contenido muy elevado en azúcares, con casi 59 g por 100 g. Por ello, las personas con diabetes o resistencia a la insulina deben moderar su consumo y tenerla en cuenta dentro del cómputo total de hidratos de carbono de su dieta. Se recomienda consultar con un profesional de la salud en caso de duda.

Aunque no es una fruta frecuentemente implicada en alergias alimentarias, las personas con hipersensibilidad conocida a otras frutas de la familia Rhamnaceae deben extremar la precaución en el primer consumo.

Asimismo, los extractos y suplementos de azufaifa pueden interactuar con medicamentos sedantes o ansiolíticos por sus posibles efectos sobre el sistema nervioso central documentados en estudios preclínicos. Si se toma medicación de este tipo, se recomienda consultar con el médico antes de incorporar suplementos basados en azufaifa.

Rama de azufaifo con frutos rojos maduros destacando sus propiedades antioxidantes y su contenido en vitamina C

Preguntas frecuentes

¿La azufaifa y el dátil son la misma fruta?

No. Aunque comparten el apodo de “dátil chino” y una textura similar en su versión seca, son frutas botánicamente distintas. El dátil (Phoenix dactylifera) pertenece a la familia de las palmeras (Arecaceae), mientras que la azufaifa (Ziziphus jujuba) pertenece a la familia Rhamnaceae. Su perfil nutricional también difiere: la azufaifa fresca es mucho más rica en vitamina C que el dátil.

¿Dónde se puede comprar azufaifa en España?

La azufaifa fresca es muy difícil de encontrar en España fuera de zonas de cultivo tradicional en Levante y Andalucía. La versión seca, en cambio, es más accesible: puede encontrarse en tiendas de productos asiáticos, herbolarios y comercio online especializado durante todo el año.

¿La azufaifa ayuda a dormir mejor?

Este es uno de los usos más extendidos en la medicina tradicional china. Algunos estudios en animales y modelos in vitro sugieren que ciertos compuestos de la azufaifa, como la espinacina, pueden tener efectos sobre el sistema nervioso central. Sin embargo, la evidencia en humanos es todavía insuficiente para afirmar que la azufaifa mejora la calidad del sueño. Ante problemas de sueño persistentes, se recomienda consultar con un médico.

¿Se puede comer la piel de la azufaifa?

Sí, la piel de la azufaifa fresca es comestible y fina, similar a la de una ciruela pequeña. En su versión seca la piel se arruga y endurece, pero sigue siendo comestible. Consumirla con piel permite aprovechar mejor su contenido en compuestos fenólicos, que se concentran en las capas externas del fruto.

Conclusión

La azufaifa es una fruta con una historia milenaria y un perfil nutricional interesante, especialmente en su versión fresca, donde destaca por su contenido en vitamina C, potasio y compuestos fenólicos antioxidantes. Su versión seca, por su parte, concentra fibra y minerales, aunque su alto contenido en azúcares aconseja un consumo moderado.

Aunque su presencia en la dieta española es hoy casi testimonial, la azufaifa tiene raíces históricas en el mediterráneo y merece atención como fruta con propiedades nutricionales bien documentadas. En definitiva, para quienes buscan incorporar frutas poco habituales con un perfil nutricional sólido, la azufaifa seca es una opción accesible y versátil durante todo el año.

Referencias

  1. USDA FoodData Central. Jujube, raw and dried. Disponible en: https://fdc.nal.usda.gov/
  2. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to vitamin C and potassium. EFSA Journal. 2010;8(10):1815.
  3. Gao QH, et al. The jujube (Ziziphus jujuba Mill.) fruit: a review of current knowledge of fruit composition and health benefits. Journal of Agricultural and Food Chemistry. 2013;61(14):3351–3363. Disponible en: PubMed PMID: 23480594
  4. Chen J, et al. Nutritional and functional properties of jujube: a review. Food Chemistry. 2021;343:128439. Disponible en: PubMed PMID: 33131894

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